¿Te has preguntado alguna vez porqué nos conectamos con los animales, plantas y elementales?. ¿Será coincidencia que comencemos el viaje de la vida en el agua y lo terminemos en la tierra?.
La respuesta que te puedo dar es que SOMOS TODO ESO.
Nuestro arquitecto ha creado sistemas complejos (sistema nervioso, visceral, vascular, etc.) a la réplica de la propia naturaleza, sólo debemos contemplar las neuronas y compararla con la arquitectura de una hoja de una planta o una corteza seca de un árbol.
El cerebro es el director de orquesta de nuestro cuerpo y está dividido en 3: cerebro reptil, primitivo y neocortex (Maclean P.).
El cerebro reptil es el más antiguo de todos y el primer eslabón de nuestra creación superior. Gobierna las funciones más básicas de nuestro sistema como: respirar, control de temperatura, etc. También es aquel que usamos cuando somos recién nacidos y nos gobiernan los reflejos.
Consta de las siguientes estructuras: medula, cerebelo, tronco encéfalo, bulbo olfatorio.
El cerebro primitivo es aquel que gobierna las emociones. Consta de las siguientes estructuras: amígdala (procesamiento emocional de las señales sensoriales), hipotálamo (cambios vegetativos que acompañan la emoción), hipocampo (encargado de la memoria y recuerdos emocionales), talamo (puerta de entrada de información sensorial y emocional, siendo aquel que conecta al sistema límbico con la corteza cerebral), etc. Se puede reflejar en movimiento de cuadrupedia.
El neocortex es la más elevada adquisición del ser humano, ya que le ha ofrecido la capacidad de expresarse con el ambiente y con sus pares (lectura, expresión artística, deporte etc). Está formado por dos hemisferios cerebrales unidos por un cuerpo calloso el cual los conecta. Cada hemisferio tiene una realidad distinta, no obstante se necesitan el uno del otro.
El hemisferio izquierdo comanda: razonamiento, lenguaje hablado y escrito, habilidad científica, etc, y controla la mitad derecha del cuerpo.
El hemisferio derecho comanda: intuición, imaginación, sentido artístico, sentido musical, percepción tridimensional, etc, y controla la mitad izquierda del cuerpo.
Su potencia comienza desde la bipedestación y la marcha.
Entonces debemos preguntarnos, ¿cómo te conectas con los ancestros?. Si somos conscientes de toda esta información nos acercamos cada vez más a nuestro arquitecto. Por ende, ¿qué tan cerca estás del creador?… Todo está en tu interior.